lunes, 2 de diciembre de 2013

Escila y Caribdis

Escila y Caribdis

Instintivamente miro hacia atrás, hacia el puerto que acabo de dejar. Hoy me toca llevar tinajas de vino a algún rincón del mundo, todavía no sé cual. Por eso nos embarcamos hoy, solos yo y mi mente, en esta precaria barca de madera y sogas y fatigas y noches de luna. Amo el mar, pero lo respeto y le temo, no respetar al mar es de arrogantes, creo yo; hoy particularmente me despierta una desconfianza inusitada. Acomodo el rumbo y me procuro alguna distracción, que hoy se llama limpiar los enseres.